por Andar Extremo Fotos CADEI

La voz de Alfredo Barragán
Conocí el Volcán Trómen en 1973, cuando realizamos la primera navegación completa del Río Colorado de Argentina. Un viaje de descubrimiento desde sus nacientes en la confluencia del Río Grande y el Río Barrancas, en el límite entre Mendoza y Neuquén, hasta la Provincia de Buenos Aires. Fueron unos mil kilómetros a remo, con botes cargados de ilusiones y juventud, aquella fue la primera experiencia con CADEI denominada “Expedición Río Colorado”.
En los primeros días, el río corría entre montañas y durante dos o tres jornadas vimos aquel volcán enorme, con su cumbre nevada, majestuosa, dominando el horizonte. Recuerdo que entonces comenté, casi al pasar: “Qué hermoso sería estar un día en esa cumbre, viendo desde allí arriba cómo serpentea este río que estamos descubriendo…”.
No fue una promesa ni un pacto solemne, apenas una expresión de deseo. Pero nunca me olvidé. Cada vez que volvía a ver nuestra película documental, filmada en Super 8, elemental y vibrante, me sorprendía repitiendo en silencio: “Qué lindo sería…”.

El tiempo pasó. Medio siglo después, en 2023, celebramos el cincuentenario de la Expedición. La conmemoración fue oficial, con la participación de la Armada Argentina, Prefectura Naval, el Servicio de Hidrografía Naval, el Instituto Geográfico Nacional, la Academia Nacional de Geografía y los municipios ribereños. Se inauguraron plazoletas alegóricas en Río Colorado (Río Negro), La Adela (La Pampa) y Villarino, Pedro Luro (Buenos Aires). En esa oportunidad, en Río Colorado, se proyectó al público aquel viejo documental. Y una vez más, me encontré diciendo: “Qué lindo sería…”.

“Qué hermoso sería estar un día en esa cumbre, viendo desde allí arriba cómo serpentea este río que estamos descubriendo…” Alfredo Barragán 1973

Fue entonces cuando mi amigo José Luis Trejo, de esa ciudad, me interrumpió con humildad: “Yo lo subí…”. Se refería al Trómen. Lo miré sorprendido, lo tomé del brazo y le pedí que me contara. Habían pasado 50 años, y yo había vivido otras treinta expediciones en cinco continentes: Atlantis, Aconcagua, Kilimanjaro, Cruce de los Andes en globo, travesía del Mar de las Antillas en kayaks, Antártica Finis Terra… Y sin embargo, el Río Colorado seguía ahí, intacto en mi memoria.
A partir de ese día comencé a buscar la información concreta, la oportunidad, los contactos necesarios y los integrantes apropiados del equipo. Por supuesto, incluí a José Luis Trejo.

La expedición de 2026
En marzo de 2026, 53 años después de la Expedición Río Colorado, con 77 años de edad, emprendimos el ascenso al Trómen. El equipo estuvo integrado por: Dr. Alfredo Barragán (77), Dr. Federico Barragán (72), Dr. Alejandro Asensio (71), Prof. José Luis Trejo (63) y el Guía Raúl Rebolledo (54). El objetivo era claro: alcanzar la cumbre del Volcán Trómen, de 4.014 m.s.n.m., al noreste de Neuquén.

La cumbre
El 14 de marzo de 2026, a las dos de la tarde, los cinco integrantes alcanzamos la cumbre. El viento era frío, las piedras crujían bajo las botas, y el horizonte se desplegaba infinito. Allí estaba, al fin, el río Colorado, serpenteando como en aquel recuerdo juvenil. Lo contemplé con emoción contenida, con gratitud. Lo fotografié, lo guardé en la memoria.
Habían pasado 53 años desde aquel comentario casual en la expedición de 1973. Medio siglo de travesías, desafíos y aprendizajes. Y sin embargo, ese deseo simple se mantenía intacto.
“Desde la cumbre, mirando el río que alguna vez surcamos a remo, comprendí que la vida es un viaje de descubrimiento permanente. Que cada expedición, cada desafío, cada sueño cumplido, nos recuerda que seguimos siendo los mismos jóvenes que un día dijeron: -Qué lindo sería…-” Alfredo Barragán

Reflexión final
El Trómen no fue solo una montaña conquistada. Fue un símbolo de continuidad, de sueños que no caducan, de la persistencia de la memoria. Fue la confirmación de que los deseos que nacen en la juventud pueden encontrar su cumplimiento en la madurez, si se los honra con constancia y pasión.
Desde la cumbre, mirando el río que alguna vez surcamos a remo, comprendí que la vida es un viaje de descubrimiento permanente. Que cada expedición, cada desafío, cada sueño cumplido, nos recuerda que seguimos siendo los mismos jóvenes que un día dijeron: “Qué lindo sería…”.



Cronograma de la travesía:
10/03: Viaje Dolores – Mar del Plata – Río Colorado – Arroyito (Neuquén).
11/03: Arroyito – Chos Malal.
12/03: Parque Trómen. Ascenso y descenso parcial del Cerro Wayle. Refugio. Campo Base a 2.120 m.s.n.m.
13/03: Ascenso al Campo de Altura del Trómen, 2.870 m.s.n.m. Campamento.
14/03: Cumbre lograda por los cinco integrantes, a las 14:00 hs, en los 4.114 m.s.n.m. Descenso al Campo de Altura.
15/03: Descenso al Campo Base de Laguna Trómen. Regreso a Chos Malal.
16/03: Regreso de Chos Malal a Río Colorado.
17/03: Regreso de Río Colorado a Mar del Plata y Dolores.



